Blog de opiniones sobre libros de actualidad: novela negra, thriller, ficción, histórica, hechos reales… todo tiene cabida en nuestras lecturas.

Además, entrevistas y encuentros con autores y un listado de firmas en toda España para que no os perdáis cuando pasa vuestro autor favorito por vuestra ciudad.

lunes, 26 de agosto de 2013

EL BOLIGRAFO DE GEL VERDE - ELOY MORENO



No sé si recordaréis el gran fenómeno que se formó con este libro en el 2011, año en el que el autor puso todo su empeño en dar a conocer y vender su libro. Gracias a este empeño, todos los medio se hicieron eco de su historia, se hizo famoso y al final su libro fue todo un éxito. Así que, aprovechando que en septiembre se publicará su segunda novela llamada "Lo que encontré bajo el sofá", os dejamos la reseña de su primera obra.

EL AUTOR


Eloy Moreno Olaria nació en Castellón de la Plana en 1976. Realizó todos sus estudios en la ciudad en la que nació y posteriormente se tituló en Ingeniería Técnica en Informática de Gestión por la Universidad Jaume I. Acudió a talleres de escritura en la misma universidad y tras finalizar sus estudios universitarios estuvo trabajando en una empresa de informática hasta que aprobó las oposiciones a informático en el ayuntamiento de Castellón, dónde trabajaba como funcionario.

                                     

Ya que el autor no estaba dispuesto a presentar su novela a las editoriales, y que muriera en los cajones de éstas o que se la rechazaran una y otra vez, se puso manos a la obra y se autopublicó su primera novela.

Una vez publicada, y con ayuda de su padre, cargado con sus ejemplares se dedicó a su distribución y venta, primero por su ciudad y luego por localidades más alejadas, dejando en las estanterías de las librerías, que se lo permitían, su obra. También su madre quería contribuir a este sueño de su hijo y llevaba siempre en el bolso un ejemplar que no duda en enseñar a cuantos le prestaban un poco de atención.

Eloy Moreno por fin consiguió su sueño y Espasa, en vista del éxito que estaba obteniendo la novela sin promoción y ningún tipo de apoyo, más que el de los lectores, le publicó su novela.

Si queréis saber un poco más de la historia, contada por él mismo, podéis visitar su página: http://eloymoreno.com/contacto/mi-pequena-historia-2/

La novela ha sido traducida al catalán, el italiano y el holandés con los nombres de El bolígraf de tinta verda, Ricomincio da te y De groene pen respectivamente. También ha sido traducida recientemente al taiwanés.

Eloy Moreno también ha escrito varios relatos cortos. Además, escribe artículos de opinión en su blog Tercera Opinión, que fue galardonado con el premio de mejor blog en la 2ª edición de ’1 año en 1 post’ de la web Atrápalo.

EL ARGUMENTO


El protagonista es un hombre de treinta y tantos, casado y con un hijo, que vive en una gran ciudad, y que ha llegado a un momento de su vida en el que se plantea muchas cosas.

Su existencia se reduce a una vida monótona en la que su rutina es levantarse, dejar a su hijo en casa de sus padres, trabajar en una empresa que crea productos informáticos, durante ocho horas, aunque en realidad son

Tampoco su vida familiar en este momento, está para tirar cohetes, y es que ha caído en una monotonía, una costumbre, una falta de diálogo e intercambio de pareceres, ...., en definitiva en una falta de todo, muy difícil de quitarse de encima. más las que esta fuera de sus casa ya que dispone de mucho tiempo a la hora de comer, vuelve a casa, ve unos momentos a su hijo, ayuda a acostarle, cena, se sienta en el sofá junto a su esposa y al rato se va a la cama. Así se suceden sus días que algo, muy poco, se alteran en el fin de semana. Su vida se reduce a trabajar para conseguir el dinero suficiente para pagar la hipoteca y satisfacer sus necesidades.

Así que lo que empieza por una especie de obsesión por ¿quien se ha llevado de su mesa un bolígrafo de gel verde?, termina cambiando su vida.




MIS IMPRESIONES


Es un libro de lectura fácil, narrado en primera persona, y con una característica curiosa, y es que después de haber leído sus 314 páginas conoceremos el nombre de su esposa (Rebe), el de su hijo (Carlitos), el de su jefe (Rafa), el de sus compañeros de trabajo, el de la señora de la limpieza de la oficina, etc. pero no sabremos el nombre del protagonista. Quizás la finalidad de ese anonimato utilizado por el autor, sea para que lo que tenga verdaderamente importancia esté en la historia y no en el protagonista. O quizás porque haya muchas personas, ente las cuales nos podemos incluir cualquiera de los que vivimos en una gran ciudad (o posiblemente tampoco haga falta vivir en una gran ciudad) y leamos estas páginas, que pueden identificarse, en todo o en parte, con ese patrón de vida.

Y es que todo lo que encontramos en este libro es muy real. Son muy reales las situaciones, son muy reales los personajes, son muy reales los pensamientos del protagonista y hasta las reacciones de todos que integran estas páginas. Son unos personajes con unas líneas muy definidas, en los que posiblemente podamos reconocer a gente, muy similar, que se encuentra a nuestro alrededor. Ese compañero que llega siempre tarde y cuando le dan un toque parece que vuelve al redil, para a los pocos días volver a las andadas; esa, en este caso, telefonista que no sabes que “méritos” ha hecho para ocupar el puesto, porque no es capaz de escribir un mail o una pequeña nota sin un montón de faltas de ortografía; ese jefe que no se sabe como llegó a ocupar ese cargo y que, en este caso, lo único que ha hecho en su vida ha sido dar un braguetazo para ocupar el puesto que tiene, etc. etc.

Y es que lo que emana este libro son hechos, situaciones, sentimientos, vidas que no nos son extraños ni lejanos, que pueden ser reales, que seguro no nos sería difícil encontrarlos a nuestro alrededor, y posiblemente aquí esté el secreto de su éxito.

Cuando leí en la contraportada, y después en el interior, lo que el protagonista llama la superficie de su vida, a lo que se reducía ésta todos los días, también pensé a cuanto se reducía la mía (seguro que si lees, o has leído, el libro también te lo preguntarás), y vi que no había tanta diferencia. Quizás los metros cuadrados difiriesen algo, pero su modo de vida diaria era muy similar al mío. Te levantas por la mañana, vas a trabajar en el transporte público, donde en una ciudad como Madrid puedes llegar a pasar una hora (en mi caso una hora y media); llegas a la oficina donde pasas, fácilmente, más de 10 horas, ya que seguramente a medio día, tienes dos horas muertas en las que te sobra tiempo para comer y no te llega para ir a casa y volver; cuando termina tu jornada laboral vuelves a pasarte, otra vez, más de una hora en el transporte público, y cuando llegas a casa cenas y poco tiempo en familia te queda, porque hay que acostarse, no demasiado tarde, que al día siguiente hay que madrugar.

Son muchos los párrafos que pueden tener similitud con la vida de cualquier matrimonio, con hijos y jornada a tiempo partido, en una gran ciudad, donde las distancias para cualquier cosa son enormes (como cualquiera de nosotros en este momento o en momentos pasados), que se plantean el tipo de vida que se lleva, pero para muestra un botón: “Nos ha faltado siempre tiempo. Nos ha faltado tiempo porque hemos tenido que trabajar demasiado. Hemos tenido que trabajar tanto porque, hoy en día, para todo se necesita dinero. Dinero para mantener a un niño al que apenas veíamos; dinero para contratar a una persona que nos limpiara la casa en la que apenas estábamos; dinero para vivir una vida que no hemos disfrutado. Todo tan circular, todo tan ridículo”.

Si bien durante muchas páginas tuve la sensación de que era una novena pesimista, ya que el protagonista era esa la sensación que me transmitía de una vida donde todo se derrumbaba, una relación de pareja que deterioraba, un hijo al que casi no veía, un trabajo que no le satisfacía, unos amigos que había ido perdiendo, una vida que no le gustaba; al final lo que me dejó fue una sensación de esperanza, de que sólo tenemos que intentar cambiar las cosas, que hacen falta ganas, hablar y dialogar, y, hasta llegado el caso, dar un giro a nuestra vida, o por lo menos intentarlo.

Posiblemente el autor no haya buscado, o sí, una moralina, pero lo cierto es que una vez has acabado el libro, te hace pensar, no dejas de darle vueltas a cosas que has leído, las vas rumiando y te das cuenta que el texto encierra muchas verdades. Y si no aquí tenéis otra muestra: "Aprendí tantas cosas en aquel sofá, aquella noche.... Aprendí que la mente es capaz de crear historias sólo creíbles para uno mismo; que los celos son capaces de empañar cualquier verdad, de encumbrar cualquier mentira; que en los malos momentos raramente se acude a la razón, al diálogo mutuo, a la franqueza... se acude, en cambio, a las sospechas, a la desconfianza, a los recelos de una verdad que debe serlo sólo por el hecho de haber nacido nuestra. Aprendí la fortaleza del odio cuando acecha la duda, la resistencia de la desconfianza cuando el amor ya no es como era, la confusión de pensamientos cuando las cosas dejan de funcionar ...”.

Con todo lo anterior no quiero decir que sea un libro en el que se nos muestra el camino, en el que vamos a encontrar solución a nuestros problemas, en el que nos da unas pautas para encontrar lo más correcto, porque no lo es, ni creo que en ningún momento ese haya sido el propósito del autor, ya que si bien podemos reconocer, como ya he dicho anteriormente, situaciones que todos hemos podido vivir, indudablemente no es más que ficción y no creo que llegue el caso de que ninguno de nosotros nos reconozcamos al 100% en la historia.

Nada más acabar de leerlo pensé que no era para tanto, me quedé con esa sensación de que algo no ha cubierto tus expectativas, pero ahora que han pasado unos días veo que no va a ser de esos libros que se olvidan fácilmente, que son de los que dejan huella, quizás por toda esa realidad que encierra, que son de los que das vueltas a lo que en ellos has leído, en definitiva que no te dejan indiferente, pese a lo que en un principio te pudiera haber parecido.

lunes, 19 de agosto de 2013

LOS BUENOS SUICIDAS - TONI HILL


Aprovechando que, según nuestras noticias, la tercera entrega del inspector Salgado vendrá el cuarto trimestre de este año, y ya que en nuestros inicios en el blog hablamos de la primera entrega, vamos con la reseña de esta segunda novela llena de misterio que, sin duda, nos dejará con ganas de azuzar la autor para que se de prisa con la tercera.


Para los que no estéis muy centrados, la primera entrega de este peculiar inspector se llama "El verano de los juguetes muertos".

EL AUTOR

No tengo mucho más que aportar a los datos que ya di en su día, en mi anterior opinión, sobre este autor.

Se trata de un barcelonés, que nació en el año 1966, y que aunque es licenciado en psicología, hasta este momento, su ocupación laboral era la traducción literaria y la colaboración editorial en distintos ámbitos, así que puede que sin saberlo nosotros hemos leído alguna traducción suya.

Su primera novela “El verano de los juguetes muertos” fue un gran éxito de ventas y tuvo muchísima aceptación por parte del público consiguiendo que vendieran sus derechos de traducción en Alemania, Francia, Grecia, Italia, Holanda, Finlandia y Polonia.

Los buenos suicidas” es su segunda novela, y todo hace presagiar que su éxito no va a tener nada que envidiar al de su novela anterior, y todo parece indicar que nos encontramos ante una nueva serie de novela policíaca protagonizada por Salgado y Castro (cuando este última se reincorpore a sus deberes laborales, tras su reciente maternidad).
ARGUMENTO
El inspector Salgado es requerido para que se presente en una estación del metro de Barcelona. Cuando ya no quedaba mucho para que el Metro cerrara sus puertas una mujer se ha precipitado a las vías. Todo hace presagiar que se trata de un suicidio, pero ¿qué llevó a esa mujer a realizar esa acción?.

Todo se torna más oscuro, cuando se descubre que hace unos meses otro empleado de la empresa donde trabajaba la presunta suicida, había acabado con la vida de su hija de corta edad, su mujer y culminó su acción suicidándose.

Pura casualidad o ¿se esconde algo más tras estos, a primera vista, suicidios?.


MIS IMPRESIONES

Esta segunda novela de Toni Hill no hace otra cosa que reafirmar las buenas sensaciones que me había dejado “El verano de los juguetes muertos”, y está claro que tenemos autores nacionales del género policíaco, de suspense o novela negra, que no tienen nada que envidiar a los que vienen del norte. Es más yo tengo cada día más claro, que en algunos casos los superan.

Quizás sea porque nos son más cercanos los problemas que en estas novelas se plasman, el ambiente en el que se mueven sus protagonistas, el carácter de los mismos, que transitan por nuestras ciudades, o simplemente el clima y temperamento mediterráneos que están tan latentes, y que son el nuestro, por lo que nos resultan mucho más próximas.

Si me quedé con ganas de más cuando terminé la primera novela, ahora que, tan rápidamente, he acabado la segunda tengo por seguro que no me resistiré a la tercera entrega.

Sí hablo de una tercera entrega de las aventuras del Inspector Salgado, ya que, aunque parecía, en cierta forma, que todo estaba “cerrado”, en las dos últimas páginas, Toni Hill nos da a conocer un hecho que, está claro, no puede quedar así. En una palabra, nos pone los dientes largos y que presagia que la espera se nos va a hacer larga.

Hay bastantes cosas comunes entre las dos novelas, además de la estética de sus portadas en tonos oscuros en las que aparecen sombras, y la letra y situación que se ha utilizado en ambos casos para los títulos y el nombre del autor son idénticas,

En las dos novelas los inspectores que llevan a cabo las investigaciones son los mismos, a excepción de la entrada en escena del agente Fort, la trama está compuesta por dos investigaciones paralelas distintas, y una de ellas le toca bastante de cerca al inspector Salgado, la forma en que va alternando las dos historias con capítulos cortos, con bastante diálogo que captan rápida y fácilmente tu atención, y ese final intrigante que hace ansiar la próxima entrega.

En “los buenos suicidas” se nos siguen dando datos de la vida, tanto actual como pasada, sobre todo, de los inspectores Salgado y Castro (son los que tienen más peso), ahora son pinceladas que quieren completar lo que ya nos contaron en “el verano de los juguetes muertos”, pero eso no óbice para que los personajes estén bien dibujados, bastante diferentes y totalmente creíbles, tanto los comunes con la otra novela como los nuevos que introduce en esta nueva entrega. Son personas totalmente “corrientes” que podríamos encontrarnos en diversas situaciones de nuestras vidas.

En esta entrega he echado de menos el acento argentino del inspector Salgado. Ya mencioné en mi opinión de la primera novela que en las primeras páginas Salgado habla con un acento argentino que irá perdiendo según vaya avanzando la novela y que sólo recobrará en muy contadas ocasiones. Durante la lectura he recordado ese comentario que hice y encontré la respuesta en una fase que encontré cuando hace referencia a la forma de expresarse Salgado: “... con el acento argentino que ya solo le salía cuando se enojaba, ...”.

Estaba claro, el acento era más marcado cuando acababa de regresar de su país, después de una estancia más o menos larga. Un acento que se iba diluyendo con el paso del tiempo y que iba perdiendo cuanto más tiempo pasaba entre personas que no lo tenían.

Concluyendo, recomiendo esta novela, sobre todo a los amantes del género, porque su lectura es sencilla y rápida; tiene unos personajes que merecen la pena, porque son gente, dentro de lo que cabe, corriente; la trama engancha, es adictiva, te incita a leer más y mas, a que no puedas dejarla, hasta que quieras que publique ya la siguiente, porque te ha dejado con la miel en los labios; porque el ritmo es trepidante, ágil, en ningún momento decae; porque las historias están bien trazadas y desarrolladas; porque no deja nada al azar, todo se va resolviendo poco a poco hasta que se llega a la resolución del caso, entre otras cosas, porque nos encontramos con unos agentes con “muy buen olfato”.

lunes, 5 de agosto de 2013

EL BLOG DE LA DOCTORA JOMEINI - Ana González Duque

Una vez más, Tombooktu nos dio la oportunidad de conocer uno de estos libros que quizá de primeras no te llaman la atención, que son poco conocidos y que se intentan abrir un poco de paso en este difícil mundo de la literatura en el que pocos sobreviven con éxito.

En esta ocasión os presentamos “El blog de la doctora Jomeini”, la primera parte de las 4 de un blog ficticio, un libro que podemos considerar del género chick lit.

LA AUTORA


Ana González Duque es licenciada en Medicina. En 1994 ganó el primer premio de poesía Félix Francisco Casanova y en 1995 el segundo premio de poesía Juventud y Cultura de Canarias.

Las guardias y el estrés laboral la apartaron de la poesía hasta 2008, año en que descubrió la Anestesia y abrió un blog firmando como la doctora Jomeini. Tiene cientos de seguidores.


Ella misma se define en su blog de la siguiente manera: “soy anestesista, anestesióloga, algóloga o como cuernos quiera que se llame, madre de dos niños pequeños (Susanita, de 9 años y el Terrorista, de 7) y esposa de mi señor santo, que es traumatólogo. Hace ya cinco años, después de una residencia de Medicina de Familia y siete años como adjunta de urgencias, decidí estudiar nuevamente el MIR para hacer Anestesiología.”
Si queréis seguir sus andanzas, éste es su blog:, en el que podemos conocer un poco su vida real:  http://blogdrajomeini.blogspot.com.es/


ARGUMENTO



“La doctora Jomeini no sabe lo que le espera ahora qye ha elegido hacer el MIR de Anestesiología en Madrid. Y es qye a esta chica le sale todo al revés… Tras decidir empezar a escribir un blog a raíz de la ruptura con su novio, comienza su aprendizaje intensivo como anestesista. Así, en esta novela, se mezclan el día a día de una joven que inicia su andadura profesional y sentimental, con el lado oscuro de los quirófanos: los fallos, triunfos y demás historias que rozan el corazón – después de todo, humano – de nuestra doctora protagonista.

MI OPINIÓN


Como he indicado al principio, el libro es una recopilación de las entradas de su blog, concretamente desde el inicio del mismo, el 10 de mayo de 2010 hasta el 1 de junio del 2011 coincidiendo con la llegada a Madrid de la autora, su entrada como residente R1 de Anestesiología y recién salida de una relación que precisamente la llevó a Madrid.

A lo largo de 66 capítulos nos va contando sus experiencias como R1, las relaciones con los médicos y compañeros y nos acerca un poco más al mundo de los hospitales y quirófanos, ese segundo mundo del hospital en el que viven todos los estudiantes de medicina en sus años de residencia. Viviremos sus historias amorosas, sus problemas con determinados tipos de “pinchazos” o sus aventuras con sus compañeras de piso.

Es un libro entretenido, con el que soltar una carcajada en más de un momento, y en el que pronto coges cariño a una doctora Jomeini con un tono desenfadado y directo a la hora de contar experiencias reales con toque de humor muy cuidado –Los apodos de cada uno de los compañeros son dignos de mención -.

No es una gran novela con muchísima documentación ni nada extremadamente literario pero es la vida misma contada con gracia, con sus más y sus menos pero como es la vida real.

Si queréis algo diferente (yo personalmente no conocía nada escrito sobre este tema), que además sea ligero, fresco y para reírse, es vuestro libro.