Blog de opiniones sobre libros de actualidad: novela negra, thriller, ficción, histórica, hechos reales… todo tiene cabida en nuestras lecturas.

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miércoles, 19 de abril de 2017

EL LIBRO DE LOS ESPEJOS - E.O. Chirovici


Hace unas semanas recibimos un mail en el que nos ofrecían la posibilidad de empezar a leer El libro de los espejos y desde el mismo día de su lanzamiento iniciar un diálogo por Twitter sobre él con la etiqueta #ElLibroDeLosEspejos. Hay ofrecimientos a los que no sabemos negarnos y por eso el mismo día 6 iniciamos la lectura y ya ese mismo día publicamos algún comentario en Twitter, aunque también diremos que nos encontrábamos tan inmersas en su lectura que hasta de eso nos olvidábamos.

EL AUTOR



E.O. Chirovici (1964, Fagaras) nació en Transilvania en el seno de una familia con raíces en Rumanía, Hungría y Alemania. Debutó como escritor con una colección de relatos breves, y su primera novela, The Massacre, fue un éxito de ventas en Rumanía. El libro de los espejos es su primera novela publicada en lengua española. Trabajó durante años como periodista, primero como director de un prestigioso periódico y más tarde dirigiendo una importante cadena de televisión. Desde el año 2013 se dedica exclusivamente a la escritura y en la actualidad vive en Bruselas.




SINOPSIS

Cuando el agente literario Peter Katz recibe un manuscrito titulado El libro de los espejos, no puede evitar sentirse intrigado por lo que encuentra en él. Se trata de las memorias de un tal Richard Flynn, y en ellas habla de su época como estudiante en la Universidad de Princeton en la década de los ochenta, al tiempo que relata su estrecha amistad con otra estudiante y su relación con el profesor Joseph Wieder, un reconocido psicoanalista especializado en la pérdida de la memoria.

En el manuscrito, Flynn vuelve a los detalles olvidados de aquellos meses para contar la verdad sobre un trágico suceso que tuvo lugar la víspera de Navidad de 1987, hace más veintisiete años. Pero el manuscrito termina de forma abrupta y el agente literario se obsesiona por desenterrar la verdad. No será el único: un periodista de investigación intenta reconstruir los hechos y el detective original del caso, ya jubilado, pretende resolverlo antes de que el Alzheimer devore sus recuerdos.

MIS IMPRESIONES


El libro de los espejos está divido en tres partes cada una de las cuales está a cargo de un narrador diferente. 

En la primera parte es Peter Kartz en encargado de contarnos como un día en su mail recibe una carta de presentación que inmediatamente llama su atención, con parte del manuscrito de un libro titulado El libro de los espejos en el que según su autor se cuentan unos hechos reales. Cuando se intenta poner al habla para cerrar el trato y conseguir el resto del manuscrito para su publicación se encuentra con que el autor, Richard Flynn, ha muerto y la mujer con la que vive no sabe donde puede encontrarse el resto del manuscrito.

En la segunda parte es Jonh Keller el que nos relata como ante la imposibilidad de hacerse con el resto del manuscrito de Richard Flynn Peter Kartz se pone en contacto con él para que recabe información a ver si pueden dar con ese manuscrito o, en su defecto, de la información que consiga si se podría hacer cargo de completar la narración del libro de los espejos.

En la tercera y última parte toma la palabra Roy Freeman. Freeman es un policía jubilado que en su día formó parte del equipo que llevó a cabo la investigación sobre los hechos que se relatan en el manuscrito de Flynn. Cuando se llevó a cabo dicha investigación Freeman no se encontraba en su mejor momento, por eso cuando Keller se puso en contacto con él para ver si obtenía información que pudiese servirle para llevar a cabo en encargo de Kartz, algo le decía que en aquél caso algo no encajaba, le surgieron muchas dudas sobre la culpabilidad de quien había sido declarado responsable de aquel asesinato, por lo que decide esclarecer los hechos por su cuenta, ya que se encuentra jubilado.

El libro de los espejos es una novela de misterio, que Chirovici vertebra de una manera muy particular consiguiendo que el lector tenga una amplia visión de los hechos desde distintos puntos de vista, a la vez que nos deja claro que unos mismos hechos dependiendo de quien los relate y los recuerdos que guarde de sus circunstancias logran dar un enfoque totalmente distinto pudiendo llegarse de este modo, a conclusiones bastante diferentes sobre lo que sucedió.

Y es que la memoria tiene un papel fundamental en lo que se narra en esta novela, para interpretar los hechos y llegar a la conclusión de cómo sucedieron en realidad, desde los recuerdos que quedan borrados por un accidente a partir del cual todo lo anterior es como si no existiese, la forma en que se manipulan los recuerdos de otra persona para que la imagen que tiene de lo que sucedió no sea totalmente fiel, cómo la memoria puede deformar los recuerdos como si de un espejo de esos que encontramos en las ferias se tratase,  o también, cómo por un hecho traumático sea la propia persona la que cambia la realidad de lo que sucedido borrando lo que no se quiere recordar, o, también, la recuperación de la memoria por una imagen o un suceso que funciona como un resorte para que aquello que había quedado en un lugar relegado de la mente vuelva a resurgir como si se abriera una espita.

Pero también está esa otra pérdida de la memoria poco a poco y que nunca se va a poder recuperar, debida a una enfermedad como el Alzheimer y que el autor no ha querido dejar fuera.

Si bien, como ya he mencionado, toda la narración es en primera persona, en la primera parte la narración del manuscrito me pareció un tanto distante y fría lo cual me hizo temer que pudiera alejarme demasiado de la narración, lo que no sucedió, sino todo lo contrario ya que El libro de los espejos es una novela de misterio con una narración muy ágil, que te vuela en las manos, que logra captar la atención del lector desde el primer momento, no dándote tregua, en la que dudarás de todos y de todo, de lo que lo que cuentan fuera así en realidad, de que traten de engañarte o que su memoria les esté jugando a ellos una mala pasada, y en la que tendrás que esperar hasta el final para descubrir lo que realmente sucedió.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO


   



martes, 4 de abril de 2017

POR UN PUÑADO DE LETRAS - Javier Bernal




Ya teníamos referencias de Javier Bernal por “El enigma de Rania Roberts” a pesar de que esta novela se convirtió en uno de nuestros pendientes que sigue esperando en la estantería enterrado por otros tantos. Es por ello por lo que cuando nos ofrecieron participar en un encuentro con el autor a raíz de la publicación de su nueva novela “Por un puñado de letras” decidimos adelantar esta lectura a otros títulos pendientes para conocer al autor habiendo leído algo de él y además así preguntarle todo lo que quisiéramos de su nuevo libro.


EL AUTOR

Javier Bernal nació en Valencia. Ha vivido en Barcelona, Londres, Nueva York, Madrid y en la actualidad reside en Estambul. Está casado y tiene cuatro hijos. Licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona y MBA por el IESE. Es directivo de una importante entidad financiera.

Ha publicado El enigma de Rania Roberts (Suma, 2014).

Por un puñado de letras es su segunda novela.

SINOPSIS


Dos amigos de la universidad, Pablo Azcárraga, corresponsal de guerra y Ryan Mullkin, analista político de The New York Times, ponen en marcha un innovador periódico digital en Nueva York. Su propósito: crear una plataforma de intercambio libre de información e ideas, con la palabra como herramienta para contribuir a una sociedad más justa. Muy pronto el éxito profesional les acompaña.

Mary Wo, una atractiva y extrovertida catalogadora de arte amiga del pasado de Ryan, irrumpe con su alegría y desparpajo en sus vidas. Pablo, envuelto en una sólida y larga relación con Alejandra, queda fascinado por su arrolladora personalidad.

Un día, el misterioso mensaje de un lector anónimo los pone en la pista de una trama criminal que pronto adquiere tintes de conspiración y en la que se ven envueltas las más altas instancias de poder internacional. Ninguno imagina las consecuencias inexorables que traerá consigo este descubrimiento.

Por un puñado de letras es un thriller moderno donde las nuevas tecnologías de la comunicación tienen un papel protagonista. Un mundo de intriga e intereses creados inquietantemente reconocibles. Una novela trepidante en la que ficción y realidad caminan de la mano.



MIS IMPRESIONES

Lo primero que llama la atención en esta novela es la portada, por lo menos en mi caso. Es de esos libros que según los ves te cautivan y tienes que, como mínimo darles la vuelta para ver si la sinopsis los acompaña. Aunque a priori podemos imaginarnos un libro sobre hackers, o eso es lo que se me vino a mi a la mente cuando lo vi, en realidad es un libro de periodistas, eso sí, en el equipo de estos periodistas va a haber dos informáticos que también van a jugar un papel importante en esta novela.

En Por un puñado de letras nos vamos a encontrar a Pablo y a Ryan, dos periodistas que se conocieron estudiando y que decidieron montar un periódico independiente, Presstalk, y diferente, un periódico en el que hubiera auténtica libertad informativa (ya que es una fundación que se financia con las donaciones de los lectores) y que se centrara en artículos de investigación votados por los lectores y muchas veces colaborando ellos mismos ya que, además, tienen un buzón al que la gente puede enviar documentos, textos, fotografías o cualquier tipo de documentación confidencial que piensen que les puede ayudar algo a nuestros periodistas.

Así será como llegará una misteriosa frase que para ellos no dice nada pero que se convertirá en la más votada por los lectores para investigar ya que el correo que les llegó con ella fue lo último que escribió el remitente antes de morir asesinado en un hotel.

Como imaginaréis después de todo esto la novela va a girar entorno a esta investigación: ¿quién era Mustafa Al Said, el remitente del mensaje?,¿qué significa la misteriosa frase?¿tendrá algo que ver con la reciente exclusiva que ha publicado Presstalk sobre un dirigente islámico? 

Así, el reducido equipo de colaboradores del periódico podrán todo de su parte para ir desentrañando los misterios haciendo de esta novela un auténtico thriller en el que se van sucediendo un gran número de giros inesperados entrando en juego intereses políticos, mafias, terrorismo, tráfico de influencias…

Respecto a esto, quizá lo que he echado un poco en falta ha sido recorrer un poco más lentamente los pasos que van dando los periodistas. Se suceden tan velozmente los hechos, pasando rápidamente de un escenario a otro y de un sospechoso a otro que me ha dejado con ganas de más en muchos casos, aunque por otro lado esto es lo que hace que no podamos dejar de leer. Para mí, hacia la mitad de la novela se convierte en una novela de aventuras que me ha recordado, salvando las distancias, a “El último Catón”.

Los capítulos cortos también ayudan a que el ritmo sea trepidante y que con el “un capítulo más” cuando nos queramos dar cuenta hayamos terminado. Además, la estructura de la novela hace que no olvidemos en ningún momento a ninguno de los personajes ayudando a que el ritmo no decaiga en ningún momento.

Como no podía ser de otra forma, en esta historia también vamos a encontrarnos una historia de amor. Pablo tiene a su novia desde hace muchos años pero con su profesión pasa su vida a caballo entre Madrid y Nueva York y será allí donde conozca a Mary Wo, una catalogadora de arte que le dejará cautivado y le pondrá en la disyuntiva de apostar por su amor de siempre o por el deseo del presente.

Además, mediante las conversaciones de ambos, el autor ha encontrado la manera de irnos dando información de manera muy amena y que ayuda a que comprendamos algunas cosas como el origen de Presstalk, cómo se conocieron Pablo y Ryan, el funcionamiento del periódico y porqué escogieron ese modelo. Datos que escritos como descripciones podrían habernos aburrido pero así, en forma de una conversación como la que podríamos tener con alguien que acabamos de conocer y nos atrae su trabajo, se hacen muy interesantes y no entorpecen para nada el ritmo de la lectura.

En cuanto a los personajes, sobre el que más vamos a saber es sobre Pablo. Ninguno está descrito en exceso pero eso no es inconveniente para que lleguemos a conocerlos ya que mediante las intervenciones que tienen, cuando interactúan entre ellos y cuando se nos cuenta cómo se han conocido, cosa que se hace en todos los casos, se nos da una idea bastante amplia de cómo es cada uno. Tengo que destacar a Erika, una informática que trabaja desde su sótano de Berlín, es decir, el mito del informático eterno, pero que el autor dibuja con una personalidad tan irónica, divertida e incluso tierna en muchos casos que hace que la quieras desde el principio. A mí es el personaje que más me ha cautivado.

En cuanto a los escenarios también es algo que cabe destacar, viajaremos por Nueva York, Marrakech, México, Italia, y por supuesto Madrid. La zona de Madrid que se describe la conozco muy bien y me ha encantado encontrarme con lugares que no solo conozco sino que en muchos casos incluso he visitado como “La lupita”, “El quintín”, “El café Gijón”, etc. He podido pasear por las calles a la vez que Alejandra y Pablo porque yo misma las piso todos los días.

En conclusión, en Por un puñado de letras vamos a encontrar un thriller de los de no poder parar hasta el final, con un rimo frenético, lleno de giros inesperados y que en muchos casos casi llega a convertirse en novela de aventuras. Todo ello protagonizado por un elenco de personajes que tienen, todos ellos sin excepción, su momento de protagonismo. Sin duda alguna, no será la última novela de Javier Bernal de la que disfrute.


Os dejo con un interrogante: ¿Sería posible fundar en España un Presstalk? Desde luego sería un modelo muy interesante a tener en cuenta.



miércoles, 29 de marzo de 2017

EL LADRÓN DE VÍRGENES - David de Juan Marcos



Este verano tuvimos la suerte de conocer la obra de David de Juan Marcos gracias a una lectura conjunta que realizamos varios blogs, de su anterior novela La mejor de las vidas. Después de unos meses y a través nuevamente de Lidia (de Juntando más letras), se ha vuelto a poner en contacto con los blogs que participamos entonces en la organización de aquella conjunta para la lectura de su nueva novela El ladrón de Vírgenes


EL AUTOR

David de Juan Marcos (Salamanca, 1980) comenzó escribiendo relatos, género en el que ha obtenido varios premios y reconocimientos. Su primera novela, El baile de las lagartijas (2011), recientemente publicada en bolsillo por Harper Collins Ibérica, le sirvió para recibir la beca de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores y fue galardonada con el XXVII Premio Internacional de Novela Ciudad de Valencia Vicente Blasco Ibáñez convirtiéndose pronto en un éxito de público y crítica. Su segunda novela La mejor de las vidas ha sido un enorme éxito de crítica en toda España.

ARGUMENTO

Después de quince años de misteriosa ausencia, Andrés Pajuelo regresa a su casa para proyectar el robo de una serie de valiosas obras de arte religioso. Para ello necesitará la ayuda de sus dos hijos, del melindroso prometido de su hija y de un enigmático gigante experto en teología y en arte sacro. Cuando todo parece estar listo para ejecutar el último y más lucrativo de los robos, es acusado de varios asesinatos. Para sorpresa de toda su familia, Andrés reconocerá al instante su culpa ahorcándose en público. 

El ladrón de vírgenes es una reflexión sobre las mentiras que encierra toda religión y sobre la importancia de la religiosidad en la condición humana. Un análisis sobre los límites de la traición, la lealtad y la fuerza de las promesas. Un certero homenaje a la tradición oral de contar historias.

MIS IMPRESIONES

Son encontradas muertas unas niñas gemelas que habían desaparecido hacía días cuando iban a por agua para que su madre hiciera un dulce. Al cura del pueblo lo han asesinado y el hombre que parece que ser el asesino muere linchado colgado de una de las vigas de la iglesia del pueblo. 

De esta manera tan intensa comienza El ladrón de vírgenes, para después retroceder en el tiempo y presentarnos a Andrés Pajuelo, un hombre que regresa a su casa después de quince años supuestamente luchando en la guerra, o al menos eso es lo que su mujer había hecho creer a su hijo pequeño, que es quien nos va a narrar esta historia, aunque pronto descubrirá que la realidad era bien distinta. 

El ladrón de vírgenes es una historia rural en la que David de Juan Marcos aborda dos temas muy distintos aunándolos en la misma trama: los robos en ermitas e iglesias pequeñas en pueblos dispersos y con poca población pero que guardan obras de arte muy valiosas y fáciles de obtener para luego venderlas a coleccionistas, y la importancia de la religión, de la religiosidad, de los ritos, y de la necesidad del hombre de creer.

Unos temas sobre los que encontraremos una reflexión muy interesante en esta novela y que se plasman, sobre todo, a través de algunas de las conversaciones muy interesantes que mantienen dos de los personajes de esa novela, Cirilo y Julio Ramón Ortega, y que nos darán pie a meditar también a nosotros sobre ellos.

Pero además de lo anterior, componentes de novela de misterio y novela negra, en ella también vamos a encontrar manipulación, odios antiguos, rencores, venganza, codicia, traición, mentira, mucho de lo peor que podemos encontrar en el ser humano.

Y es que David de Juan Marcos no ha creado unos personajes precisamente amables, por regla general son personajes hacia los que vamos a mostrar rechazo en la mayoría de los casos, aunque puede que cambiemos  nuestra percepción de alguno de ellos en algún momento a lo largo de la lectura.

Tan sólo Cirilo llegó a provocarme ternura, su pérdida de la inocencia de golpe, el despertar a la realidad y la vida, desmoronándose de pronto la realidad del mundo que lo rodeaba; y Julio Ramón, ese cura grande y descreído que colgó los hábitos, entre otras cosas, por todas las mentiras que ha ido encontrando en la religión que estudió, en la que le hubiese gustado creer, y de la que, por otra parte, reconoce el bien que puede producir en la gente y la importancia que puede tener para los creyentes una imagen, un rito o una reliquia.

En El ladrón de vírgenes vamos a volver a encontrar la que para mí es una de las señas de identidad más características de David de Juan Marcos: su bella prosa, esa que prima por encima de otros aspectos. Un lenguaje rico, un estilo cuidado y muy descriptivo y al que no renuncia aunque a veces la agilidad de la narración se vea algo perjudicada. Una prosa que te lleva a leer por el simple placer de hacerlo, a disfrutar de las palabras, a perderte entre sus letras, llevándonos a pararnos en una frase y otra, y a la vez nos lleva a reflexionar sobre algunos de los temas que nos encontramos durante la lectura.

Hay que señalar que en esta ocasión la lectura no ha sido tan pausada como en la anterior novela que tuvimos entre manos, ya que la intriga que encierra la narración y los giros que van apareciendo hasta llegar a un desenlace totalmente inesperado, en mi caso sobre todo hacía la segunda mitad de la novela, hacen que el ritmo lector se agilice.

Que los diálogos no estuviesen marcados, algo que he echado en falta en algunos momentos, y que en ocasiones se mezclen los de varios personajes en el mismo párrafo, es algo que para mí en un principio resultó un tanto desconcertante, si bien enseguida me acostumbré a ello y en ningún momento me ha entorpecido la lectura.

En conclusión, El ladrón de Vírgenes es una novela en la que David de Juan Marcos nos ofrece una novela de misterio, en la que a través de las reflexiones de los personajes nos hará meditar a nosotros sobre diversos temas, y al mismo tiempo nos hará disfrutar con su bella prosa. ¿Se puede pedir más?



 


viernes, 3 de marzo de 2017

UN LUGAR A DONDE IR - María Oruña


No siempre podemos seguir el ritmo lector que queremos y de pronto nos hacemos con un libro que espera en la estantería más del tiempo que habíamos previsto para ser leído. 

A veces hasta se da la situación de que sale una nueva novela del autor sin que hayamos leído aquella que tantas ganas teníamos de hacerlo. Eso es lo que nos sucedió a nosotras con María Oruña, publicaba un Lugar a donde ir y todavía no habíamos leído Puerto escondido, algo que haremos con seguridad.

LA AUTORA



María Oruña (Vigo, 1976), gallega de padre cántabro, desde pequeña visita con frecuencia Cantabria. Allí ha ambientado Un lugar a donde ir y su novela anterior, Puerto escondido (Destino, 2015), un exitoso debut en el género negro que ha sido traducido al alemán, el francés y el catalán. En ambas novelas los protagonistas son los paisajes cántabros y el equipo de la teniente Valentina Redondo, que se ha ganado el cariño de miles de lectores. Oruña es abogada y actualmente compagina esta profesión con la escritura. Ya está trabajando en su próxima novela.




ARGUMENTO

Han transcurrido varios meses desde que Suances, un pequeño pueblo de la costa cántabra, fuese testigo de varios asesinatos que sacudieron a sus habitantes. Sin embargo, cuando ya todo parecía haber vuelto a la normalidad, aparece el cadáver de una joven en La Mota de Trespalacios, un recóndito lugar donde se encuentran las ruinas de una inusual construcción medieval. Lo más sorprendente del asunto no es que la joven vaya ataviada como una exquisita princesa del medievo, sino el objeto que porta entre sus manos y el extraordinario resultado forense de la autopsia. 

Cuando hasta los más escépticos comienzan a plantearse un imposible viaje en el tiempo, comienzan a ocurrir más asesinatos en la zona que parecen estar indisolublemente unidos a la muerte de la misteriosa dama medieval. 

Mientras Valentina Redondo y su equipo investigan los hechos a contrarreloj, Oliver Gordon, ayudado por su viejo amigo de la infancia, el músico Michael Blake, buscará sin descanso el paradero de su hermano Guillermo, desaparecido desde hace ya dos años, y descubrirá que la verdad se dibuja con contornos punzantes e inesperados.

MIS IMPRESIONES

En la Mota de Trespalacios, una construcción medieval circular poco conocida hasta para los que habitan en la zona, aparece el cadáver de una mujer vestida con un traje medieval. Tanto su apariencia como por la forma en que está colocada parecen indicar que el asesino ha sido concienzudo con la puesta en escena y que parezca una princesa medieval no es precisamente fruto del azar.

Cuando Valentina Redondo y su equipo llegan al lugar son casi inexistentes las pistas e indicios que la forense y los de criminalística les van a suministrar para empezar a indagar, ya que nadie parece haber visto nada y al margen de las peculiaridades del escenario y la indumentaria de la víctima, lo único que se ha podido encontrar es una moneda antigua entre las manos de ésta. Pero el de la princesa medieval, como han dado en llamarla, no va a ser el único asesinato.

Al mismo tiempo Oliver, la pareja de Valentina Redondo, está intentando localizar a su hermano desaparecido hace tiempo. Una llamada perdida es lo único de lo que dispone para tratar de averiguar su paradero.

Si lo que te he contado hasta este momento no te parece suficiente y quieres saber más no te va a quedar más remedio que leer Un lugar a donde ir.

Vaya por delante que yo no había leído Puerto escondido, la anterior novela de María Oruña, por lo que os puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que para disfrutar de Un lugar a donde ir no es en absoluto necesario haber leído la primera.

Por lo que sé, y he podido apreciar, Puerto escondido es una novela autoconclusiva, de la que Un lugar a donde ir sólo "hereda" algunos de sus personajes y la historia que da continuidad a éstos, pero os puedo asegurar que la autora nos da los suficientes datos de estos personajes heredados para que los conozcamos y nos pongamos en situación sin necesidad de leer la anterior novela y sin tener la sensación de que nos hemos perdido nada por no hacerlo. Eso sí, os aseguro que posiblemente sintáis la necesidad de leerla para saber que aquello a lo que hacen mención que pasó y no se nos cuenta en ningún momento, ya que la autora se ha cuidado muy mucho de desvelar dato alguno que pueda descubrir nada y chafar su lectura.

Yo tampoco os voy a contar mucho de Un lugar a donde ir, ya que a nada que se hable de más puedes revelar más de la cuenta.

Mediante tres voces, una de ellas en primera persona y con un carácter intimista, y otras dos en las que se vale de un narrador omnisciente, María Oruña nos presenta una novela que se desarrolla en tres planos temporales, una herramienta que utiliza con habilidad captando fácilmente la atención del lector.

La manera en que se inicia Un lugar a donde ir logra suscitar nuestro interés desde el primer momento, aunque no es una novela de un ritmo trepidante. De hecho hubo algún momento en que me dio la impresión de que perdía fuelle, como en esos pasajes en que, para mi gusto, se extendía en puntos que aunque eran bastante interesantes y estaba claro que se había documentado mucho y la habían entusiasmado, a mi me dio la impresión de que la narración perdía algo de ritmo. Eso sí llegado un momento, empezó a remontar y alcanzar un ritmo y una tensión que iban creciendo sin decaer hasta el final, a la vez que nos ofrece un desenlace y una resolución del caso impecables, en los que nada es porque sí, y se sustentan de manera consistente en los acontecimientos relatados.

Hay que reconocer que María Oruña sabe elegir los escenarios, unos escenarios poco comunes, que llaman la atención y que te llevan a indagar sobre ellos. Por lo menos en mi caso, durante la lectura en más de una ocasión que fui a "San Google" a buscar esos lugares que tenían que ser extraordinarios.

No cabe duda que se ha documentado no sólo en lo que respecta a los escenarios a los que logra trasladarnos sin dificultad (aunque alguno de ellos no lo conociera de primera mano), sino sobre otra serie de temas y de aspectos de la novela que aunque nos puedan parecer insólitos la autora en el encuentro que tuvimos con ella nos dijo que están contrastados, haciéndolo de forma cuidadosa y concienzuda.

El título de la novela, como podremos comprobar a lo largo de la lectura, no está puesto al azar. Un lugar a donde ir aparece en distintas ocasiones a lo largo de la novela siendo el refugio, el lugar, la meta, el destino, lo que los personajes de la novela buscan en la vida, tal y como nos sucede a todos nosotros. Un título que, como algunas otras que vamos a encontrar en la novela, nos llevará a la reflexión.

En conclusión, Un lugar a donde ir es una novela muy entretenida, con una estructura compleja pero cuya lectura no resulta dificultosa, que sabe captar la atención del lector, y un suspense bien dosificado, yendo a más según avanza la novela, escrita con un estilo cuidado y claro, en que la narración y los diálogos, algunos de ellos con unos toques de fino humor que nos sacarán más de una sonrisa, se alternan en una proporción adecuada, con una excelente ambientación, y ensamblando con habilidad las piezas consigue desenlace final que la hace subir muchos puntos.



martes, 13 de diciembre de 2016

LOS AMORES PERDIDOS- Miguel de León


Estoy convencida que hay libros que nos buscan y no paran hasta que caen en nuestras manos. Esto es lo que a mí me ha pasado con el título que hoy os traemos Los amores perdidos.

Que me iba a gustar estaba segura, que iba a ser tanto sólo un indicio por todo cuanto había leído sobre ella. Una promesa que se cumplió.

EL AUTOR

Miguel de León nació a finales de 1956 en La Laguna, Tenerife. Se crio en el seno de una familia muy humilde, en Valle de Guerra, una zona rural del municipio de La Laguna, a cuya ciudad se trasladó a vivir con diez años, cuando comenzó la enseñanza secundaria. Mayor de seis hermanos, tuvo que ayudar desde niño a sacar a los pequeños adelante. Repartió periódicos, trabajó en una procuraduría y fue aprendiz administrativo en unas oficinas mientras estudiaba el bachiller con los adultos del turno de noche. Con quince años, sin haber terminado del todo el último curso de bachillerato, tuvo que desistir de la asistencia a las clases. Fue peón albañil, freganchín y pinche de cocina, camarero, ferrallista, operador de guillotina y foto montador en una litografía y, por último, administrativo en una empresa importadora, hasta el ingreso en el servicio militar. A su término, fue vigilante jurado y se hizo programador informático estudiando por su cuenta. Trabajó como programador y analista informático y fue gestor comercial en una importante empresa nacional de la que salió en 1991 para establecer una pequeña empresa de la que ha vivido hasta hoy.

ARGUMENTO

Los amores perdidos es la historia de los jóvenes Arturo Quíner y Alejandra Minéo, de su relación imposible y de lo que tuvieron que sacrificar por ella. Y de dos familias, los Quíner y los Bernal, enemigas eternas. Y es también la historia de un pueblo canario, El Terrero, de héroes anónimos y caciques ambiciosos, donde las pasiones son arrebatadas, los secretos se desvelan entre susurros y las venganzas se cobran con sangre.

Los amores perdidos es el poderío de Dolores Bernal, la matriarca despótica que controla el pueblo con mano de hierro; la bondad de Alfonso Santos, el honorable y firme médico que conoce el punto débil de todos sus vecinos; el valor de Rita Cortés, la chica rebelde y excesiva, que huye a la Península para encontrar algo muy diferente a lo que esperaba; o la tenacidad de Ismael Quíner, el noble enamorado que lo ofrecerá todo por la supervivencia de su estirpe.

MIS IMPRESIONES

No había salido a la venta y ya me fijé en esta mujer que en una fotografía en blanco y negro me miraba desde un tuit que publicaba su editor. Más lecturas pendientes de las que se pueden sacar adelante hizo que no me lanzase por él y aunque a cada reseña que leía mis ganas de leerlo se hacían más grandes, otra vez la lista de pendientes se imponía.

Un día su autor se puso en contacto conmigo. Ya no había marcha atrás estaba claro que esta novela me perseguía y que yo no podía seguir dándola esquinazo, más sabiendo que todo aquél que la había leído había quedado enamorado. No me costó, dije sí, no tenía dudas.


Los amores perdidos comienza con una carta que recibe Arturo Quiner, que no por temida, ya que supone que le trae una noticia que no desea, le resultará liberadora. Efectivamente su mujer le pide el divorcio y, aunque la sigue queriendo con locura, tanto como ese día en que la conoció, y concederle el divorcio va a resultar muy doloroso para él, está convencido de que si ella lo desea lo más decente es dejarla marchar.


En la madrugada del día siguiente alguien se introduce en casa de Arturo y cuando éste se levanta al darse cuenta de que no hay luz y llega a la escalera, el intruso le propina un golpe que le hace caer por la escalera produciéndole una herida de gravedad, quedando en coma.

Este inicio que indudablemente nos va a dejar con muchas ganas de leer para seguir sabiendo, nos llevará a retroceder unas cuantas décadas para sumergirnos en una historia en la que poco a poco iremos avanzando, donde el amor, el odio, la venganza, la crueldad, el sentido de la justicia, el honor, en definitiva, lo mejor y lo peor de las personas tiene cabida.

Gracias a la prosa y la magnífica ambientación que consigue Miguel de León, nos trasladaremos a un pueblo de Tenerife, El Terrero, para, de la mano de los personajes que nos va a ir presentado a lo largo de las primeras páginas y sus historias, situarnos en los aledaños de la Guerra Civil. Unos años en los tejemanejes de unos cuantos sin escrúpulos podían poner en jaque la vida de muchas personas con total impunidad.

Uno de estos desmanes lleva al enfrentamiento de la familia Quiner, con un alto sentido del honor, y la familia Bernal que con su caciquismo  no dejan de causar daño a su antojo y complicando continuamente la vida de los Quiner, enredándoles e intentando implicarles en sus fechorías. Un enfrentamiento y una inquina que se transmitirá por generaciones y condicionará sus vidas.

El autor hace un esmerado retrato de la sociedad de la época y en especial de la de un pueblo pequeño donde nada se escapaba del control del poderoso y sus excesos quedaban encubiertos, ya fuera mediante amenazas, dinero, influencias, coacciones o chantaje, cualquier método era bueno, y donde nada les impedía cargar el muerto a otro o hacerse con unas tierras en las que intuían se podía sacar mucho provecho.

Los amores perdidos es una novela de grandes personajes y son muchos los que nos vamos a encontrar a lo largo de sus páginas. Unos personajes trazados todos ellos con mimo, y que cada uno con su historia van conformando una serie de subtramas que terminan por confluir, completando el todo de una historia que nos apasionará.

Los amores perdidos nos atrapará y no querremos dejarla. Es una novela para disfrutarla tranquilamente, sin prisa, para deleitarse con su belleza, con una narración cautivadora y exquisita, una trama muy bien urdida y unos personajes repletos de pasiones que no vamos a olvidar fácilmente. 

En Los amores perdidos vemos un retrato de una sociedad no tan lejana, una historia en la que los abusos, la venganza, el sentido del deber y la justicia están presentes, y en la que también vamos a encontrar una historia de amor que es un canto a la libertad y a honestidad, que sin duda nos conmoverá. Los amores perdidos es una de esas novelas que sin ninguna duda se quedará con nosotros, que recordaremos y que seguro recomendaremos y regalaremos.



miércoles, 30 de noviembre de 2016

LA CIUDAD - LUIS ZUECO


El castillo fue mi primer acercamiento a este autor aunque ya tenía en mi poder sus dos anteriores novelas esperando que les hiciera un hueco entre mis lecturas.

Me gustó tanto la ambientación, la trama sólida y bien construida, la forma de narrar de Luis Zueco y los personajes en esa novela, que sabía que en cuanto saliera una nueva novela de este autor querría tenerla entre manos.

En cuanto tuve conocimiento de que otra vez nos llevaba a la Edad Media siendo, en este caso, una ciudad como la de Albarracín la que cogía el testigo, sabía que se colaría entre mis prioridades.

EL AUTOR

Luis Zueco (Borja, 1979) es novelista, historiador, investigador y fotógrafo. En la actualidad es el director del Castillo de Grisel, fortaleza medieval convertida en hotel con encanto. Además, es ingeniero industrial, licenciado en Historia y máster en Investigación Artística e Histórica, miembro de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, vicepresidente de la Asociación de Amigos de los Castillos de Aragón y colaborador, como experto en patrimonio y cultura, en diversos medios de comunicación.

Su novela El escalón 33 recibió la Mención de Honor en el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2012, el Premio al Mejor Thriller Histórico 2012 de la web Novelas Históricas y fue seleccionada en el I Certamen de Novela Histórica Ciudad de Úbeda. También ha publicado las novelas históricas Tierra sin rey y El castillo y la guía Castillos de Aragón: 133 rutas.

ARGUMENTO

Año 1284. Cae la noche en una de las ciudades medievales más bellas del mundo. Poderosas montañas y murallas inexpugnables la protegen de los reinos que la rodean y codician.

¿Te atreves a caminar por sus estrechas calles, por sus empinadas cuestas y sus asombrosos rincones?

Empieza a oscurecer. Sientes frío. Escuchas los rumores acerca de las inexplicables muertes que se están sucediendo. De los secretos que esconden los gremios. De la peligrosa mujer encerrada en las mazmorras.

Las puertas se cerrarán pronto. Corre.

Una noche más, nadie podrá escapar de la ciudad.

MIS IMPRESIONES

La ciudad es la segunda entrega de una trilogía que comenzó con El castillo, cuyo único nexo de unión va a ser la ambientación en la Edad Media, ya que ninguna de ellas, más allá de que están situadas en Aragón, va a compartir escenarios ni personajes y entre entre ellas transcurrrirán varios siglos.

Luis Zueco de esta manera intenta adentrarnos en un período de nuestra historia que no se conoce con demasiada profundidad, ya que como bien dice, y por lo menos ese es mi caso es cierto: “En España no conocemos la Edad Media; tendemos a resumirla en que hubo una reconquista y ya está”.

El escritor en este caso nos traslada a Albarracín, una ciudad prácticamente inexpugnable con una gran importancia estratégica y que, aunque es codiciada por los reyes de Aragón y Castilla, consigue mantener su independencia.

Ya desde las primeras páginas nos vamos a dar cuenta de que La ciudad no es únicamente una novela histórica. Al poco de empezar a leer nos vamos a encontrar con unos crímenes crueles cometidos contra los maestros de varios gremios, aunque los encargados de la investigación y de mantener el orden, en principio, no son capaces de vislumbrar qué es lo que pueden esconder y quién puede estar tras ellos. Un suspense que comienza de esta manera y que va a mantenerse hasta el final de la novela.

Pero lo anterior no va a ser lo único que vamos a encontrar, ya que en La ciudad también hay religión, magia, misterio, un asedio y alguna cosa más. Luis Zueco coge todos estos ingredientes, los une con maestría a unos hechos históricos verídicos y consigue una novela que capta nuestra atención de principio a fin, a la vez que nos instruye sobre una, bastante desconocida, parte de la historia y cómo se organizaba la vida de la ciudad.

Como ya pasara en El castillo, uno de los puntos fuertes de esta novela es la ambientación. Albarracín con su ubicación, su difícil acceso, sus calles empinadas, sus calles estrechas, la plaza donde se establecía el mercado, sus construcciones, sus iglesias, su muralla, sus torres y la vida que encierra, va a ser un personaje más de la novela.

Junto con sus personajes nos vamos a mover por sus calles, vamos a ser testigos del auge del comercio, de la importancia que van ganando los gremios en la actividad de la ciudad, el funcionamiento de obispado, de cómo las tabernas era un buen lugar en el que conseguir e intercambiar información, etc. Todo ésto nos hace tener una idea muy aproximada de cómo era y el funcionamiento de una ciudad en el Medievo.

También vamos a sentir el ambiente claustrofóbico que se vive durante el asedio en el que conmina a toda la población, incluidos niños, mujeres y ancianos para, con cualquier arma a su alcance, intentar repeler la invasión, mientras no faltan los que conspiran y los gobernantes discuten sobre cómo solventar la situación aunque no siempre sea con la estrategia mejor y más acertada. Y todo esto, sin saber haber descubierto al verdadero culpable de unos crímenes que han tenido en jaque a la ciudad.

Hemos dicho que Albarracín es un personaje más de la novela, pero no hemos hablado del resto que se pasea por las páginas de esta novela. La ciudad es una novela coral aunque para mi hay un personaje que destaca del resto: Alodia, una mujer fuerte, con una memoria prodigiosa, culta, curiosa y que es víctima de una sociedad en la que la mujer vale menos que los animales, siendo mera mercancía para un matrimonio en el que nada importa su voluntad, máxime cuando la familia a la que pertenece está al borde de la ruina y su matrimonio es su única tabla de salvación. Pero en el caso Alodia ese no fue más que el principio de su desdicha.

En cuanto al resto de personajes, Luis Zueco crea un amplio elenco de ellos con pasiones, secretos, defectos y virtudes, y muy diferentes entre sí, que nos incitarán a tomar partido a favor de unos y aborrecer a otros, aunque algunos escondan más de lo que muestran.

Si tuviera que ponerle un pero a esta novela, es que a veces el autor en su voluntad de explicarnos tantos detalles de la época en que se desarrolla hace que la narración pierda algo de ritmo, aunque bien es cierto que no cuesta recuperarlo, resultando un inconveniente que se supera sin dificultad.

En conclusión, en La ciudad nos vamos a encontrar una novela con una trama muy bien tejida, con un ritmo que va en aumento, muy entretenida y didáctica, a la que se suman suspense y giros que nos mantendrán pegados a sus páginas y cuya lectura sin duda recomiendo.

FICHA DEL LIBRO